Nº1 "Especial VI Jornadas de Jóvenes Investigadores". Historia de ASI-Granada: Historia de una montaña rusa

. lunes, 3 de marzo de 2008
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Autor: DAVID GALLEGO TORRES


Corría la mitad de los años 90 cuando un grupo de becarios de investigación pre-doctoral de Granada se juntaron para debatir una serie de problemas comunes, intrínsecos a su situación: la inestabilidad, la temporalidad, la falta de reconocimiento legal de su trabajo,… y su pasión por la investigación. Con su inquietud y sus ganas por mejorar tanto su situación como el mundo universitario del que se sentían parte consiguieron dos grandes logros. Por una parte, muchos de ellos fueron incorporados legalmente como Personal No Numerario de la Universidad de Granada. Por otro, nació ASI-Granada.

Poca memoria queda de aquel grupo de personas, ya que su cambio de posición dejó la recién creada asociación en un estado de letargo. Sería la primera bajada de una larga serie de altibajos que han caracterizado la historia de ASI. Hay que esperar hasta 1999 para ver resurgir la iniciativa de lucha. En aquella ocasión, la “espuela” que indujo el renacimiento se llamó “Tasa 6000”, una tasa administrativa impuesta de la noche a la mañana que provocó la movilización de estudiantes e investigadores pre-doctorales de toda Andalucía. Cuando los nuevos becarios pre-doctorales del distrito de Granada entraron de nuevo en contacto volvieron a tomar conciencia de la situación y aunaron esfuerzos con objetivos simples y claros: defender los derechos del colectivo y luchar por el reconocimiento de su labor de investigación como un TRABAJO, que por lo tanto debe estar sujeto a un contrato laboral.

Pero esta vez, ASI no se encontraba sola. A través de foros a nivel nacional, ASI entró en contacto con asociaciones similares de otras universidades españolas, y de la puesta en común de todas ellas surgió la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI-precarios), de la que ASI fue parte crucial, y cuyo primer presidente era precisamente representante de ASI-Granada. Todas las asociaciones unidas comenzaron las movilizaciones reivindicativas a nivel estatal, mientras ASI seguía su actuación dentro del distrito granadino, consiguiendo incluir a un becario de investigación dentro del claustro de la UGR y posteriormente, colaborar en la comisión de renovación de los estatutos de la Universidad de Granada.

De nuevo, la temporalidad de la situación de los investigadores pre-doctorales hizo mella en ASI, y hacia el año 2003, ASI estaba de nuevo casi sin medios humanos motivados para continuar la defensa de derechos del colectivo. Pese a que se consiguió incluir la figura de “becario de investigación” en los nuevos estatutos de la UGR, parecía que se había perdido la iniciativa reivindicativa. La administración parece aprovechar estas situaciones de calma y aparente desidia para recortar derechos y presupuestos, y de nuevo lo hicieron. En el año 2004 fue el turno de las becas FPI/FPU; eliminación de ayudas para estancias en el extranjero, retraso en los pagos, retrasos en las resoluciones… Con la necesidad de aclarar todo este embrollo se organizó una reunión de becarios de investigación con el Vicerrector de Investigación, de la cual surgió un buen puñado de personas, “sangre nueva” para un momento importante para los investigadores, tanto a nivel local como nacional. Estaba a punto de redactarse el Estatuto del Becario y poco después, el Estatuto del Personal Investigador en Formación (EPIF).

A pesar de la reactivación parecía que se estaba dando una desvinculación de las a actividades locales y la actividad de la FJI a nivel estatal, y comienzos de 2006, la asociación estaba en un momento muy bajo. El número de personas involucradas era cada día menor, lo que, en la práctica, provocaba que se realizasen muy pocas actividades. Nadie quería dar un paso adelante y reconducir la situación, unos porque ya llevaban mucho tiempo y otros por el miedo que da tener alguna responsabilidad. Así estaban las cosas y no se descartaba dar de baja la ASI e integrarla en alguna otra asociación andaluza.

Durante los días 1, 2 y 3 de marzo de 2006, desde Granada, un grupo de investigadores pre-doctorales de Granada asistió a las IV Jornadas en Madrid, junto con la posterior asamblea de la Federación. En realidad, las Jornadas permitieron poner cara a aquellas direcciones de correo electrónico que formaban parte del foro de la FJI, lo que siempre ayuda a humanizar las relaciones. Esto, junto con la buena organización de la asamblea, animó a un pequeño nuevo grupo a tomar el relevo de la asociación en Granada.

Desde el primero momento en el que se planteó revitalizar la asociación, surgió una pregunta: qué era lo que queríamos, qué era lo que buscábamos. Algunos de los nuevos miembros habían participado en otras organizaciones y conocían los defectos que tenían. Otros, simplemente, veían aspectos incorrectos en el mundo de la investigación y contaban con la buena voluntad para cambiar las cosas. Así, continuó el esfuerzo por conseguir una asociación donde las decisiones, ayudados por el correo electrónico (y hoy substituido por mejores herramientas, como los foros en Internet o la Tiki-wiki), se tomasen entre todos. Las funciones de presidente, secretario, tesorero no era tomar decisiones, sino coordinar la información de una manera transparente para que todo esto fuese algo asambleario. Así había funcionado y así debería de seguir, aunque las responsabilidades eran cada vez mayores. La agenda se llenaba de reuniones con vicerrectores, sindicatos, partidos políticos, secretarios generales y ministros. En poco tiempo, las negociaciones tuvieron como resultado propuestas de ley o acciones judiciales contra la precariedad laboral, aparte del EPIF, que si bien puede considerarse un logro importante, no es ni mucho menos un caso cerrado. De hecho, amplia el “campo de batalla” de las asociaciones de investigadores en fase inicial, que hoy día tienen como nueva aspiración conseguir una carrera investigadora planificada a corto, medio y largo plazo, entre otros muchos objetivos que se resumen en uno: defender nuestros derechos como trabajadores de la investigación.

Muchas veces hemos pensado que este tipo de organización no llega a funcionar, que es una utopía. Es cierto que es más sencillo que alguien nos diga lo que hay que hacer, con quien deberíamos ir a hablar o en que línea deberíamos trabajar. Sin embargo, hemos conseguido que la asociación funcionase (y que siga haciéndolo). Debatimos la creación de un plan de trabajo con el que, por un lado, darnos a conocer y, por otro, mejorar nuestra situación para que se nos reconozca como trabajadores y que, por lo tanto, estemos cubiertos por un contrato laboral que además garantice nuestra formación científica y académica.

Hemos conseguido avanzar gracias al trabajo de todos, con el que, poco a poco, hemos comprobado que luchar por mejorar todo el entorno de la investigación no es una causa perdida. Suena a tópico, pero no es difícil tomarse una cerveza menos una tarde con los amigos y aportar un poco de tu tiempo a tratar de mejorar las condiciones de todos. Sobre todo cuando tú vas a ser el principal beneficiado. Seguimos adelante, pero al hacer memoria de mas de 10 años de reivindicaciones, dos preguntas quedan en el aire. La primera; si sólo unos pocos han conseguido tantas cosas, ¿cuánto llegaría a conseguirse si fuéramos todos a una? Y segunda; ¿qué significan las siglas ASI?...



Para más información:

http://www.precarios.org (sección de asociaciones)


Nota importante:

El autor de este articulo quiere agradecer a David Fairen y a Manuel Perez Mendoza por su inestimable colaboración en la redacción de este artículo.



Nº1 "Especial VI Jornadas de Jóvenes Investigadores". I Concurso de Relatos Hiperbreves de Ciencia Ficción: Conclusiones y experiencias de ser jurado

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Autor: GERMÁN TORTOSA MUÑOZ


¡¡Pues menudo trabajo!! Pensaba yo que ser jurado en un concurso de relatos iba a ser más fácil… pues no, sobre todo si el concurso es todo un éxito de participación: ¡¡se han presentado cerca de 140 relatos!! Todos interesantes aunque eso si, algunos fuera de la bases del concurso, y es que queríamos que tuviesen algo que ver con el mundo de la investigación. Una bonita forma de hacer divulgación de temas científicos, ¿no os parece?

En cuanto a los formatos de los relatos, se han visto muchos y muy originales. Desde los tradicionales a tipo emails, noticias, diarios, estudios científicos, crónicas,… hasta hay gente que entretiene en hacer dibujitos de con las letras para hacernos más amena la lectura... Los temas de los relatos han sido también muy variados: apocalípticos, modificaciones genéticas, amor, violencia, destrucción, esperanza, fe,… aunque lo que si ha dado más para la imaginación (en cuanto al número de relatos presentados que los usan), son las temáticas relacionadas con la astrofísica y biología molecular. Si es que no hay nada más productivo para volar la imaginación que la inmensidad de nuestro universo y jugar a ser dioses modificando en ADN.

Pues bueno, si queréis tener una idea de lo que hemos disfrutado los miembros del jurado al leer los relatos, aquí van algunos ejemplos (no todos, por que si no me faltaría espacio):

Hemos leído cosas sobre nanobots y la destrucción del mundo, abordaje de naves nodrizas y selección natural, agonía existencial y máquinas de recuerdos, búsqueda mensaje inteligente, extraterrestres que nos descubren, el sistema omega-tauri y la lucha entre el imperio y la federación, del doctorado directamente a la Cátedra, la máquina del tiempo, el proyecto de reserva genética humana, Investigaciones biomédicas sin probar, historia de amor entre neuronas y piojos (¡je!), robots amenazados por la “Eficacia mecánica”, seres perfectos que exterminan a sus creadores, debates filosóficos de hologramas, crionización de recuerdos ópticos, pagar la hipoteca con diamantes, muerte en tu mes zodiacal, extraterrestres que nos colonizan, anticuerpos artificiales infectados por virus, ambición bioeconómica de la humanidad, hombres con agujeros en el pecho, duplicidad mental de bichos extraños, máquinas de Roquefort en sistemas binarios, investigadores que no soportan “reducir el dolor”, los científicos crean la “Era Humana”, hacer Ciencia con Fe con tu padre clonado, el encuentro con la verdad absoluta, salir sin miedo del aulario: “Mamá, soy investigador” (muy bueno), trabajando en colonias lunares, descubriendo el “virus” de mi amada, rescatado del planeta “Ostia”, guerras Ultra Nucleares y convertir salchichas en Jamón, bichos que dominarán el mundo, belleza química efímera como cuentas bancarias, ¿callar o patentar?, forzar portales para resucitar dragones, modificaciones neuronales para mejorar soldados, viaje en el espacio y tiempo, estudios de razas antiguas, obra de magia: desaparición de la raza humana, máquina de materializar pensamientos, seres superiores que modifican las leyes de la probabilidad, agujeros negros y agujeros blancos que irradian energía, cómics, cáncer y consumo, esperanzas como malas consejeras en la investigación, alienígenas resucitando perros, pedos que escapan de sillones presidenciales, investigadores que se convierten en ratones, esperándome a mi mismo en la Luna, fuentes de pasillo contaminadas, patentar la felicidad, propagación del virus de la mortalidad, modelo andaluz JFK, como experimento de Ciencias, la humanidad, estudiado asesinatos y estrés, virus asesinos, canicas poderosas, píldoras atléticas para adelgazar, orangutanes que hablan a los humanos, viaje al interior de un espectrofotómetro, votaciones electorales mentales, osos polares de cristal, curando enfermedades matemáticamente, “positivar” a los inversores, esclavos de su genoma por sus padres, recordando la memoria con música, analizando pigmentos asesinos,…

¿Qué os ha parecido? Pues yo estuve un par de días en los que tenía sueños muy extraños… Bueno, aún así ha merecido mucho la pena y espero que esta iniciativa se siga manteniendo en siguientes ediciones de las jornadas (¡¡mucho ánimo a los organizadores de las jornadas del 2009!!)

También, mucha suerte a los diez relatos finalistas, y que sepáis que por mi sois todos ganadores.


Un cordial saludo.


Nº1. Web 2.0 y conocimiento libre: ¿Hacia la reinvención de las comunidades científicas?

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Autor: JUAN FREIRE. Universidade da Coruña
http://nomada.blogs.com/
http://recursosmarinos.net/


A pesar de que las universidades y las comunidades científicas nacen en la tradición de la colaboración y el conocimiento abierto, su evolución reciente las ha llevado a una reducción progresiva de este modelo abierto por la predominancia de los objetivos de la protección estricta de la propiedad intelectual tanto en la educación (por ejemplo, en la creación de contenidos) como en la ciencia (por ejemplo, a través de los sistemas de patentes).

Internet desafía el paradigma de la protección absoluta de la propiedad intelectual, el copyright, al demostrar que el paradigma del código abierto (que permite el acceso abierto y la remezcla creativa de contenidos) presenta importantes ventajas competitivas, dado que genera un aumento de creatividad y productividad. Este nuevo paradigma de conocimiento abierto nace, entre otras, de las tradiciones del software libre y de la práctica tradicional de las comunidades científicas. Internet y la digitalización del conocimiento ofrecen, por tanto, grandes posibilidades para el desarrollo de proyectos que apliquen los paradigmas del acceso abierto a la información y la construcción colaborativa de conocimiento.

¿Qué es el conocimiento abierto?

El software libre ha generado un importante movimiento social con muchos evangelizadores y defensores apasionados, lo que ha acabado por situarlo en el debate público y dado a conocer su potencial. A su vez, han nacido diversas iniciativas empresariales que desarrollan modelos de innovación basados tanto en el software libre como en ideas derivadas, como las APIs abiertas, los mashups, o incluso publicaciones científicas de acceso abierto, etc. Por el contrario el paradigma del conocimiento libre ha suscitado un menor interés, que en gran medida se ha restringido a sectores minoritarios. En buena parte esto ha sido así por las dificultades para la identificación de sus características básicas. Así, en muchas ocasiones se confunde con el acceso abierto ligado al proceso editorial, una parte importante, pero no la única, en el proceso de producción y distribución de conocimiento.

Siguiendo el paradigma del software libre, los modelos abiertos y colaborativos de producción de conocimiento podrían definirse por cuatro propiedades básicas:

independiente (free speech) de las autoridades políticas o fuerzas económicas

gratuito (free beer) o con un coste muy bajo (que no represente una barrera de entrada insalvable)

reutilizable para su recombinación con otras "piezas" de conocimiento que permitan la construcción, “remezcla”, de nuevo conocimiento

modular o granular, que implica la posibilidad de descomposición de un problema complejo en módulos que se pueden construir de modo independiente para después ser ensamblados.

Estas propiedades conllevan la libertad de acceso y distribución, pero también de reutilización para su remezcla en nuevos “productos”. Al tiempo, estas características aluden directamente a características legales y al propio diseño tecnológico y conceptual del proceso creativo. Así, estas características tendrían como consecuencia el desarrollo de la capacidad generativa del sistema. Si un sistema abierto, bien conectado y escasamente limitado por reglas dispone de suficiente tiempo, las interacciones entre sus elementos generarán una inmensa diversidad de estructuras y dinámicas. La creatividad del sistema depende de su capacidad generativa, y no es controlable ni predecible pero si “diseñable” configurando sus propiedades. A esta conclusión han llegado, entre otros, científicos, músicos, programadores o diseñadores de videojuegos, y debería proporcionar inspiración a todo aquel interesado en lograr sistemas u organizaciones (sean universidades, empresas, ciudades o comunidades de usuarios) innovadoras y creativas.

Al igual que en ocasiones se asimila conocimiento libre con acceso abierto, en otras se centra la cuestión en el concepto de conocimiento en sentido estricto, dejando al margen a la información y los datos que soportan el proceso de creación de conocimiento. Se considera que el conocimiento es “más” que la información, y la información es “más” que los datos. La información serían datos organizados y estructurados mientras que el conocimiento sería la información interpretada y puesta en contexto. Bajo este esquema lineal, se adjudica una gran importancia sólo al resultado final. Este es el modo de actuación habitual, por ejemplo, en el caso del conocimiento científico generado con financiación pública.

Pero, cada vez más, los “datos” (los datos “crudos” acompañados de sus metadatos) son igual de relevantes que lo que consideramos información o conocimiento. En la era digital es imposible construir nuevo conocimiento sin bases de datos, por lo que restringiendo su acceso limitamos seriamente la capacidad creativa. Por otra parte, el conocimiento es una interpretación y uso, de entre muchos posibles, de los datos; incluso la información es una organización y combinación, de entre muchas posibles, de los datos disponibles. El acceso a los datos, no ya a la información o al conocimiento, es fundamental para que otros puedan usarlos de forma diferente respondiendo a nuevas preguntas o utilizándolo de una forma innovadora y creativa.

El papel de Internet y de la web 2.0

En el desarrollo de modelos de conocimiento libre es esencial el papel de la digitalización y de Internet. Por una parte, las tecnologías de la información han reducido de modo radical los costes, barreras, para el acceso y la transferencia de información. Además, la arquitectura y los estándares abiertos en que opera Internet favorecen la capacidad creativa de sus usuarios.

El desarrollo de lo que se ha denominado web 2.0 incrementa estas características positivas del Internet al reducir aún más las barreras tanto de acceso como a la producción de contenidos o conocimiento. Así, la web 2.0 podría ser definida desde un punto de vista tecnológico como un sistema de aplicaciones en Internet (blogs, wikis, herramientas sociales, etc) con capacidad de integración entre ellas y que facilita la creación y publicación de contenidos por los usuarios. Pero, al tiempo es un “caballo de Troya” para la introducción de un nuevo paradigma social y cultural, aquel asociado con el concepto de conocimiento abierto y sus cuatro propiedades comentadas más arriba. En este sentido, se podría identificar como un conjunto de tecnologías para la creación social de conocimiento, incorporando tres características esenciales:

1) Tecnología: Internet se mueve con la web 2.0 del “push” al “pull”; desde una era 1.0 asociada con los viejos portales altamente jerarquizados controlados por un pequeño grupo de creadores, a los motores de búsqueda, los agregadores y el contenido generado por los usuarios que caracterizan la era 2.0.

2) Conocimiento: la web 2.0 desafía el paradigma de la protección absoluta de la propiedad intelectual, el copyright, al demostrar que el paradigma del código abierto (que permite el acceso abierto y la remezcla creativa de contenidos) presenta importantes ventajas competitivas, dado que genera un aumento de creatividad y productividad. La web 2.0 refuerza el paradigma de conocimiento abierto al reducir el coste de distribución hasta hacerlo próximo a cero y diseñar los contenidos bajo un modelo claramente modular haciendo especialmente sencilla su remezcla.

3) Usuarios: la transición de consumidores a usuarios activos que participan como creadores y “comisarios” caracteriza a la web 2.0. Se ha denominado en ocasiones a este proceso como la “revancha de los amateurs” dado que modifica los papeles tradicionales de los agentes implicados en la cadena de valor de la creación y consumo de conocimiento.

Autoridad en la Internet social y calidad del conocimiento

La Internet social, el conjunto de modos de comunicación y colaboración que constituyen la web 2.0, supone en cierto modo la desaparición de los intermediarios del conocimiento. Medios de comunicación, editores, autoridades académicas y políticas, marcas, etc. constituyen intermediarios necesarios en el mundo analógico para la construcción y comunicación de nuevo conocimiento. Estos intermediarios alcanzan ese papel, construyen su autoridad, por diversos mecanismos, algunos relacionados, pero otros no, con la calidad de sus aportaciones.

En el mundo digital, especialmente con el surgimiento de herramientas de la web 2.0 como blogs y wikis, desaparece la necesidad de esos intermediarios tradicionales. Como consecuencia los “mercados del conocimiento” se reconfiguran, se transforman en nuevos “mercados” mucho más grandes y sometidos a otras reglas de funcionamiento. Entre otros fenómenos, surge la “larga cola” y, al aumentar el tamaño de la comunidad de creadores de conocimiento, muy posiblemente aumente la calidad de ese conocimiento, pero también las dificultades para su descubrimiento. Estas dificultades son las que determinarían la necesidad de una autoridad. Pero esta autoridad, al igual que en el caso de la jerarquía, no tiene por que estar impuesta ya externamente ni definida de un modo unidimensional. Cada usuario tiene la capacidad de seleccionar sus propios criterios, más o menos arbitrarios, para otorgar la autoridad a sus fuentes.

Que desaparezca la necesidad de intermediarios no significa que en la práctica desparezcan esos intermediarios. Primero, este es un proceso aún incipiente en el que, en estos momentos, conviven mezclados ambos mundos con modelos diferentes de construcción de autoridad. Y segundo, y mucho más relevante, la explosión de información y conocimiento que acompaña a Internet exige un esfuerzo muy superior del usuario que debe enfrentarse a volúmenes de información mucho mayores y debe construir nuevos filtros que le permitan identificar el conocimiento que le interesa o en el que puede confiar. Antes, al no existir esta posibilidad, ese trabajo lo realizaban los intermediarios y nuestra única opción era confiar, a veces ciegamente, en sus criterios. Por ejemplo, cuando los periódicos eran la única fuente, la información periodística podía ser de una calidad equivalente a la actual, pero esta calidad no se solía cuestionar pues no contábamos con alternativa. Hoy en día, los medios tradicionales compiten con otras formas de información y, como consecuencia, son mucho más cuestionados.

Pero siempre existirá una parte de los usuarios que prefieran utilizar a los intermediarios tradicionales o a otros nuevos (por ejemplo agregadores de blogs o la misma Wikipedia) como alternativa al trabajo individual de búsqueda, evaluación y filtrado de la información y de creación de conocimiento. La falta de interés o de tiempo pueden ser razones muy comunes para optar por esta vía. Pensemos que la libertad que otorga la Internet social tiene como contrapartida una mayor exigencia para el usuario y una mayor relevancia de su responsabilidad individual.

Si nos centramos en las comunidades científicas, una de las preguntas más relevantes para la que a día de hoy aún no existe respuesta es hasta que punto la exuberancia de información llevará (o no) a los científicos (y al público y usuarios interesados) a buscar autoridad en nuevos intermediarios construidos a imagen de los tradicionales (como las editoriales o las sociedades científicas).

Nº1. Historia de la Ciencia: El legado de al-Andalus a la Ciencia

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Autora: PALOMA PIZARRO TOBÍAS


“No descuides las tablas fidedignas que alcanzan hasta el fin de los tiempos pues espero alcanzar el secreto de su ciencia...” Abd al-Rahman II

Paradójicamente, el origen del esplendor científico de la época andalusí tuvo una gran base cristiana debido a que, en los inicios de la ocupación, la mayor parte de los llegados eran soldados sin instrucción alguna. Pronto, durante el reinado de Abd al-Rahman II (822-852), nuevos conocimientos llegan traídos por mercaderes, viajeros, científicos y orientales. Aunque cada descubrimiento relacionado con sus orígenes nos trae nuevas dudas, especialmente si tenemos en cuenta que al-Andalus nunca fue un territorio fijo.

En esta época ya comienzan a aparecer nombres ilustres como el de Yahyà al-Gazal, embajador en el Próximo Oriente, que trajo consigo el arte de la fabricación de la seda, conocimientos sobre astrología, introdujo el ajedrez en la Península y dio noticias de las primeras composiciones de poesía erótica oriental. Abbás b. Fimás, de origen rondeño fue el inductor en al-Andalus de las tablas astronómicas, construyó un “planetario”, intentó volar e introdujo la talla del cristal de cuarzo. Sin embargo, la medicina seguía siendo feudo cristiano y se practicaba según un libro traducido al árabe denominado “Aforismo” (suma o compilación).

Ya, en el siglo X, se inicia en Córdoba una socialización de la medicina y la farmacología, existiendo un efímero califa que, por primera vez en España y tal vez en el mundo, creó un Ministerio de Investigación y Sanidad. Nos encontramos ante el primer siglo de oro de la España musulmana. De Oriente se importan materiales y técnicas de construcción, libros de letras y de ciencias (como el de Astronomía de al-Battani) y en torno a la casa Real se forman grupos de estudiosos que aportaban nuevos conocimientos traídos allende sus fronteras. El papel más importante lo representa el príncipe al-Mustansir, quien fue un humanista integral, estudioso de filosofía, lógica, medicina, aritmética, geometría, astronomía, música, mecánica y alquimia. Instituyó una época de tolerancia religiosa y política, apoyando indistintamente a los sabios judíos y cristianos. Aparecen los primeros astrolabios y cuadrantes (cuarta parte del astrolabio), se avanzó muchísimo en medicina recogiéndose la existencia de médicos y fármacos gratuitos suministrados por palacio, llegándose a una esperanza de vida parecida a la actual. Destaca la figura del gran médico y cirujano cordobés Abú-l-Qasim al-Zarahwi (936-1013), quien escribió toda una enciclopedia médica en la que se trataban nuevas técnicas como el uso de alucinógenos para tratar enfermos mentales, tipos de sutura, describe la hemofilia y nuevos instrumentos, pero abusa del cauterio. Es sobresaliente, también, el avance de la industria química con la fabricación de jabones, perfumes y alcoholes.

Con el avance de la Reconquista, los cristianos capturan gran cantidad de sabios árabes que se ven obligados a transmitir sus conocimientos. Ejemplos destacables los encontramos en la persona de Ramón Llull (en el siglo XIII) quien estudió con su esclavo sarraceno, y en Alfonso X el Sabio quien obtuvo conocimientos de judíos y mozárabes. Toma importancia “el grupo de Toledo”, que se centró en el estudio de la Botánica y la Astronomía, influyendo profundamente en esta ciencia hasta la época de Kepler. Tuvo gran importancia el artesano Azarquiel (1029-1100), al que se le deben las “Tablas Toledanas” y una serie de instrumentos de observación, de los que se conservan textos castellanos hechos traducir por Alfonso X el Sabio (“Los Libros de Saber de Astronomía”).

En el siglo XII destacó el gran filósofo, médico y científico Averroes, quién cayó en desgracia por motivos políticos perdiéndose sus obras filosóficas (prohibidas y quemadas) pero nos legó su gran obra médica “Kulliyyat” (1169). Otros andalusíes como al-Bakri o al_Gafiqi, entre otros, dan un gran impulso al estudio de las plantas medicinales, que se encuentran recogidas en la obra enciclopédica del malagueño Ibn al-Baytár (1248). Enumeró 1400 medicamentos de origen vegetal y mineral, rebasando con creces los conocidos en la antigüedad, ejerciendo una notable influencia posteriormente en el Renacimiento.

En el siglo XIII sobresalen, los mencionados anteriormente, Ramón Llull y Alfonso X el Sabio (1252-1284), quien, científicamente hablando, fue un sabio árabe. A él se le debe la transmisión a Occidente de los descubrimientos realizados en al-Andalus; simultáneamente, eruditos de Granada emigran a Oriente dando lugar a un intercambio científico internacional.

A partir del siglo XIV, los ataques cristianos acentúan una inestabilidad que, inexorablemente, acaba estrangulando el imparable crecimiento intelectual andalusí, muriendo finalmente con la toma del Reino de Granada en 1492. Hecho que finiquita el centro cultural de Occidente que fue la Península durante varios siglos, todo gracias a la convivencia de tres culturas que hizo crecer un árbol exuberante de deliciosos y exóticos frutos.

Conoce la Historia:

- Juan Vernet, La Ciencia en Al–Andalus. Biblioteca de la Cultura Andaluza

- http://www.funci.org/ : Fundación de la Cultura Islámica

Nº1. Año Polar Internacional

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Autora: GLORIA TORRES CORTÉS


¿Qué es?

El Año Polar Internacional 2007-2008 (API, o IPY, según sus siglas en inglés) es un evento que se celebra aproximadamente cada 50 años: sólo tiene los antecedentes de 1887 (primer Año Polar), 1932 y 1957 (Año Geofísico Internacional). Es un proyecto dedicado a potenciar las observaciones en las zonas polares del planeta (Antártida y Ártico). Se desarrollará entre marzo de 2007 y marzo de 2009, con el fin de abarcar temporadas completas en el Ártico y en la Antártida.

¿ Porqué una Año Polar Internacional?

Aportará nuevos conocimientos en campos clave, como son: el planeta, el terreno, el océano, el hielo, la atmósfera... En definitiva, contribuirá a una mayor comprensión de los procesos polares y al desarrollo de nuevos sistemas de observación o a la mejora de los sistemas existentes.

Además, también intentará sensibilizar al gran público, con el fin de atraer la atención de la próxima generación de ingenieros, científicos y dirigentes sobre la importancia de las regiones polares. El estudio de estas regiones es muy importante por diversas razones: juegan un papel fundamental en el sistema climático global del planeta y se están produciendo en ellas cambios significativos (climáticos, ecológicos, marinos...) con mayor rapidez que en el resto del planeta; contienen información única sobre el comportamiento del sistema terrestre en épocas pasadas y ofrecen condiciones ventajosas para que pueda darse un gran número de fenómenos terrestres y cósmicos.

¿ Quién participa?

Tras más de tres años de preparativos, el API ha congregado a más de cuarenta países que están realizando 850 estudios sobre el comportamiento de los polos. Cinco grandes asuntos en debate: situación del medio ambiente polar; cuantificación y estudio de su presente y pasado; conexión de los polos con el sistema global del planeta; investigación en las fronteras de la ciencia polar y mantenimiento de observatorios.

Es la primera vez que España participa, con un Comité Polar Español encargado de coordinar las acciones desde nuestro país, que sólo empezó a realizar expediciones con medios propios en 1986.

Investigación española

España posee en la Antártida la base Juan Carlos I, en la isla Livingston, y la base Gabriel de Castilla, en la isla Decepción, ambas en el archipiélago de las Shetland del Sur. El buque de investigación oceanográfica Hespérides participa en las campañas antárticas y se cuenta con el buque Las Palmas para apoyos logísticos. En el Ártico, las campañas se han desarrollado en Spitsbergen (Noruega).

Entre los proyectos que participan en este año polar internacional destacan los llevados a cabo por un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que estudiará la salud de los pingüinos en la Antártida para analizar cómo les afecta el cambio climático. Este proyecto está liderado por el investigador Dr. Andrés Balbosa Alcón del Departamento de Ecología Funcional y Evolutiva de la Estación Experimental de Zonas Áridas (Almería). Otro grupo, también del CSIC, estudiará los recursos pesqueros en el Ártico, y el Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial investigará la evolución del agujero de ozono en las zonas polares, con el fin de prever su comportamiento a largo plazo.

Estos son sólo una pequeña muestra de los proyectos y prioridades del Año Polar Internacional, que para la comunidad científica representa una de las mejores oportunidades de avanzar mucho en poco tiempo.

Para leer más:

http://www.igme.es/internet/cndp/

http://www.api-spain.es/default.html

http://www.ipy.org/

Nº1. De la Ciencia a la empresa: el alucinante viaje al fondo de la creación de una Empresa de Base Tecnológica (EBT) en el CSIC

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Autor: ALBERTO BAGO PASTOR. Científico Titular, Estación Experimental del Zaidín (CSIC), Granada (España). Co-promotor de la empresa de base tecnológica del CSIC “MYCOVITRO S.L.”


Si alguien me hubiera dicho hace diez años que hoy iba a estar luchando por sacar nuevos productos, cerrar balances, abrir mercados y vender alta tecnología le habría tomado por loco, o por intentar gastarme una broma de dudoso gusto…

En aquel tiempo (allá por 1998) yo luchaba por objetivos supuestamente menos banales: por ejemplo, comprender la formación de estructuras de captación de nutrientes en unos hongos desconocidos para la inmensa mayoría de los ciudadanos de a pie, los “formadores de micorrizas arbusculares” (HMA). En las gélidas, pero increíblemente hermosas tierras del Québec (Canadá), entre bosques de arce multicolores, ballenas, osos negros y temperaturas que llegaron a alcanzar (lo juro) los cincuenta bajo cero, mis ambiciones científicas empezaban a alcanzar su cima, y suspiraba, tras más de tres años de estancia postdoctoral, en tener el suficiente currículum como para hacerme con un puesto de científico en cualquier punto del planeta que me permitiese (con grupo propio, eso sí) alcanzar sin trabas mis objetivos de investigación.

Tuvieron que pasar otros tres años de estancia postdoctoral en Estados Unidos, más ocho meses de contrato de reincorporación al sistema científico español para que (al tercer intento de oposiciones) alcanzase mi sueño. Eran tiempos difíciles, las plazas eran escasísimas y muy concurridas, y las oposiciones se convertían a veces en una auténtica carrera de obstáculos a todos los niveles. “Ahora ya puedes relajarte y estar tranquilo, ¡eres funcionario!”, era la felicitación mas frecuente de mis familiares y amigos al conocer la buena nueva. Qué equivocados estaban. Qué poco sabía yo lo que el destino me reservaba.

Mi sueño desde muy joven había sido investigar las bases biológicas del cáncer. Fue casi por casualidad que me encontré haciendo mi Tesina en el “friki” mundo de las micorrizas arbusculares, algo difícil hasta de pronunciar. Las “microrrizas”, como empiezan llamándolas la mayoría, o mas correctamente micorrizas, son unas increíbles asociaciones mutualistas entre la inmensa mayoría de plantas terrestres (mas del 95%) y un reducido grupo de hongos del suelo. Los hongos se instalan dentro de las raíces, colonizándolas sin hacerles daño alguno, y formando a continuación una intricada red de hifas alrededor del sistema radical, lo que se conoce como “micelio externo”, que actúa como un verdadero sistema canalizador de nutrientes y agua hacia la planta colonizada. Estas micorrizas las “inventó” la Naturaleza hace nada menos que 450 millones de años, cuando los ancestros de las actuales plantas vasculares luchaban por adaptarse al más que hostil nuevo ambiente terrestre: la asociación de sus protorraíces con los HMA fue tan fructífera que ha llegado hasta nuestros días por encima de cambios climáticos diversos y brutales. Las plantas micorrizadas están mucho mejor preparadas para adaptarse a todo tipo de suelos y situaciones difíciles, permitiendo la reducción de aportes químicos (fertilizantes, fitosanitarios) a los cultivos intensivos, y facilitando la supervivencia y producción de los cultivos extensivos, amén de ser factores clave en la recuperación del equilibrio natural del suelo, sostenibilidad de los agro- y ecosistemas y esponjas de CO2 atmosférico. De ahí su enorme potencial como herramienta restauradora y protectora de cultivos y cubiertas vegetales. De ahí también el “gancho” de este sistema biológico para encandilar a científicos enamorados de las maravillas de la Naturaleza. Yo soy uno de ellos.

El caso es que en el año 2001 el destino dio una nueva vuelta de tuerca, e hizo que mi “funcionariado tranquilo” y el “interesante sistema biológico de las micorrizas” se convirtiese en un producto biotecnológico patentable y con unas enormes expectativas de comercialización. Todo ello gracias a la chispa innovadora e intuitiva de quien es en la actualidad la otra socia co-promotora de MYCOVITRO, Custodia Cano, una auxiliar de laboratorio de biología con muchas Tesis Doctorales a sus espaldas, quien en cinco años consiguió “dar con la tecla” que muchos habían buscado y no hallado: diseñar un producto a base de micorrizas certificable, fiable y ultrapuro, de aplicabilidad real en el mundo de la producción vegetal, revegetación y reforestación. A partir de ahí las cosas tomaron un rumbo vertiginoso: uniendo nuestros esfuerzos, en 2005 esa tecnología fue presentada a la Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) del CSIC, evaluada y patentada. Con el apoyo incondicional de la OTT y el programa UNIEMPRENDIA empezamos a conocer que realmente existían otras posibilidades de hacer Ciencia además del laboratorio puro y duro; y, lo mas importante, que esas posibilidades las podíamos explotar nosotros mismos. En el camino subsiguiente a la creación de nuestra empresa de base tecnológica (EBT) del CSIC, “MYCOVITRO”, hemos encontrado toda clase de apoyos, en especial por parte de la Junta de Andalucía que dispone de un magnífico (y aún bastante desconocido) sistema de apoyo a iniciativas empresariales, desde la Agencia de Innovación y Desarrollo Empresarial (IDEA) a la Red de Espacios Tecnológicos de Andalucía (RETA). Gracias a todos ellos MYCOVITRO S.L. vio la luz el 2 de octubre de 2006. En la actualidad la empresa tiene una capacidad de producción que permitiría micorrizar unas 160.000 plantas al día, y esto es sólo el principio del escalado. Custodia es Directora de Diseño y Producción de las diversas familias de productos de la empresa (GLOMYGEL, GLOMIX, PROMYC, SACOSETA) y el Departamento de I+D+i a mi cargo colabora en cinco Proyectos de Investigación. En breve se implementará un Departamento de Calidad que certifique la pureza e idoneidad de nuestros productos.

Pero no todo es un camino de rosas, por supuesto. En la breve (pero intensa) andadura de MYCOVITRO hemos tenido la desgracia de encontrar “personajes” que por envidia, ambición, o simplemente mala fe han puesto las sombras en las luces de la Empresa. Este es el caso de una antigua socia, quien en su marcha por desavenencias internas nos demostró hasta dónde puede ser mezquino el ser humano. También sufrimos las filigranas económicas necesarias para salir adelante mes a mes, cuando “Papá Estado” no está detrás para apoyar salarios, o proyectos de investigación y somos los emprendedores los que tenemos que implicarnos económicamente hasta límites antes insospechados. De todo se aprende, y, desde luego, nosotros aprendemos más y más día a día.

A veces todavía me pregunto qué fue lo que me impulsó a dar el salto. Tal vez otro tipo de “curiosidad científica”; tal vez la necesidad de afrontar nuevos retos; tal vez el deseo de ganar dinero; pero, sobre todo, el abrir los ojos y comprender que los científicos estamos aquí para intentar aportar soluciones reales a la Sociedad, y no para encerrarnos en nuestros laboratorios y apartarnos del mundo, como críos haciendo construcciones de madera que cada día cambian de forma y sólo sirven para desarrollar su propia inteligencia y (por qué no decirlo), aumentar su ego. Por supuesto es fundamental que exista la Ciencia, que se fomente desde todas las Instituciones, porque sin investigación no hay futuro; pero hay también que perderle el miedo a emprender; en realidad, los científicos somos emprendedores natos: los que llegamos cada día al laboratorio y nos preguntamos cómo podemos solucionar mil problemas para que la Naturaleza nos abra el cofre de sus misterios.


Nº1. Divulgar la Ciencia

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“Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia” D. Santiago Ramón y Cajal, (1852-1934)

Autora: GLORIA TORRES CORTÉS

Ya a principios del siglo pasado donde la investigación y la ciencia en España estaban empezando a nacer como tal, el profesor D. Ramón y Cajal empezó a vislumbrar una de las principales incoherencias de la carrera científica. Coetáneo a Ramón y Cajal, Ortega y Gaset también opinaba que "la revolución de España consiste en hacer ciencia”. Ha pasado ya casi un siglo desde estas declaraciones y, ¿realmente la ciencia en España ha evolucionado tanto en este aspecto?

Todos nos habremos sentido en situaciones en las que te preguntan: ¿tú en que trabajas? y ¿eso para que sirve? Normalmente te detienes 5 minutos, piensas e intentas explicarlo lo mejor posible para que la otra persona lo entienda y lo valore. Si extrapolamos esta situación a la realidad científica actual, sería como si alguien nos preguntara y no respondiéramos nada porque pensáramos que estamos perdiendo el tiempo, ese alguien sería la sociedad en general y nosotros representaríamos a la comunidad científica. Considero que normalmente se divulga tan poco nuestro trabajo que la población no se siente sensibilizada con el colectivo científico ni con sus reivindicaciones, puesto que apenas nos conoce. Como consecuencia a esta falta de sensibilización (aunque es cierto que en los últimos años cada vez menos) los políticos hacen caso omiso a las denuncias que se vienen haciendo, desde distintas asociaciones, sobre la precariedad en la carrera científica.


La importancia de la divulgación científica es indiscutible, como indiscutible es que la ciencia (como el arte o la literatura) es algo colectivo por lo que los científicos tienen y deben darla a conocer y no solo publicar sus resultados en revistas especializadas (que eso parece más que obvio) si no darla a conocer a la sociedad en general. Además la mayoría de los proyectos de investigación que se conceden en España vienen financiados con fondos públicos, por lo que parece necesario que los ciudadanos conozcan en qué invierten su dinero. Si estamos de acuerdo en que la ciencia se tiene que dar a conocer, el debate se podría centrar en ¿quién debe divulgar la ciencia? .En el caso de un científico, en principio, no sería su tarea prioritaria, que se debe centrar en “generar” el conocimiento, además existen profesionales, grandes “generadores de conocimiento”, que no tienen ni vocación ni talento para informar de sus descubrimientos; por otro lado los periodistas científicos, pueden no hablar de ciencia con la rigurosidad con la que lo haría un investigador. Quizás la mejor manera de solucionar esta encrucijada sería conseguir que los periodistas y los investigadores colaboraren estrechamente (como si de una simbiosis se tratara) supliendo unos las carencias de los otros y así conseguir acercar la biología, la química o la física por ejemplo, a la población de una forma veraz y atractiva. Otra pieza angular de la divulgación está relacionada con el reconocimiento, es muy importante que los científicos se sientan motivados a la hora de llevar a cabo esta tarea, y con “motivados” no me refiero a una vocación personal, si no a que el trabajo de la divulgación se valore más en sus curricula y en sus proyectos.

Los proyectos divulgativos tienen un gran éxito y cada vez hay más espacio en los medios de comunicación dedicados a la ciencia. En mi opinión, es muy importante que la gente se informe y comprenda nuestro trabajo, porque promueve la curiosidad y ayuda a comprender las transformaciones que se producen en la sociedad, además de alentar la conciencia crítica y permitir a la población participar en cuestiones asociadas a los avances de la ciencia (el uso correcto de los antibióticos, la comercialización de alimentos transgénicos, el cambio climático etc.). Es decir, promueve prácticas de cuidado de la salud y el medio ambiente, y posibilita mejorar la calidad de vida. Estoy convencida de que el saber o la ciencia (en latín scientia, 'conocer') nos hace un poco más libres.

Si te interesa la divulgación científica, no dejes de ojear estas páginas:

http://www.ciencytec.com/

http://weblogs.madrimasd.org/biocienciatecnologia/

http://www.um.es/docencia/barzana/DIVULGACION/Divulgacion.html

http://www.dgdc.unam.mx/

http://www.cienciateca.com/

Nº1. El tema a debate: "Mujer y Ciencia"

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----------Ciencia y maternidad:Una dificultad más que añadida----------

Autor: GERMÁN TORTOSA MUÑOZ

“Si no todas las mujeres conciben hijos, sí todas conciben ideas” Emilia Pardo Bazán, (1851-1921)



Si ya de por sí, cualquier carrera profesional para una mujer es un camino duro, sacrificado y muy competitivo, en ciencia lo es todavía más, no solo en este país si no también en el resto de Europa. Solo falta observar como “se pierden” las mujeres investigadoras en los distintos escalones del sistema científico español en su progresión profesional (algunos datos lo revelan: sólo el 13% de catedráticas, no más del 15% de investigadoras del CSIC, el 27% de empleadas en los departamentos de I+D de las empresas...). Y por lo visto, no es debido al número de mujeres que se dedican a la ciencia, ya que de estudiantes universitarias y de doctorandas (primer paso en la carrera investigadora), el incremento es cada vez mayor. ¿Motivos?, muchos, entre los que destacan la "educación sexista", así como la falta de investigadoras como modelos de referencia. Y es que aunque parezca mentira, “-No es fácil admitir que las principales causas de la desigualdad de género en la ciencia son las múltiples formas de desmotivación, marginación y discriminación por sexo aún vigentes en los albores del siglo XXI-”, afirma Flora de Pablo, presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (www.amit-es.org). Además, según Pilar Tigeras, directora del área de Cultura Científica del CSIC, la causa más grave es “-la dificultad para conciliar la familia con el trabajo. Basta un dato: por cada hombre que abandona su empleo por razones familiares, lo hacen 27 mujeres-”.

Una cosa está clara y todos la sabemos. Esta situación no es debida a una “falta de capacidad”, sino a una “falta de posibilidad”. Compaginar ciencia y familia se convierte en muchos casos una tarea casi heroica. De hecho, en una encuesta realizada a 48 investigadoras españolas nacidas antes de los 1950, confirmó que el 53% no tuvieron hijos, afirmando muchas de ellas que hubiese sido contraproducente para su éxito profesional. Pero, ¿el retraso de las féminas en ciencia es debido a la maternidad exclusivamente? Hace tiempo que en otros países lo han descartado. Según la premio Nobel Christiane Nüsslein-Volhard, de ser así, en Alemania tendría que haber un 25% de mujeres Directoras (como ella) entre los 80 Institutos Max Planck ya que ese es el porcentaje de alemanas sin hijos.

¿Optimistas del futuro? Debemos serlo, aunque si es cierto que los avances transcurren demasiado lentos. Acciones como las desarrolladas por los poderes públicos (la Ley de Igualdad, la asignatura “Educación para la Ciudadanía” o las recién publicadas prestaciones económicas por hijo), avanzan en la dirección correcta. Aunque es posible que una de las más importantes sea, en palabras de Flora de Pablo, superar eso de que “-El problema empieza en nosotras porque sabemos que todo nos va a costar más-”.


Para leer más:

-“Biología y Biomedicina: un área de mujeres fértiles”, Flora de Pablo. Arbor CLXXII, 679-680 (Julio-Agosto 2002), 579-604 pp.

-Mujer y Ciencia, CSIC (http://www.csic.es/mujer_ciencia.do)



----------Mujer y Ciencia: La eterna cuestión----------

Autora: PALOMA PIZARRO TOBÍAS


"Ser o no ser, he ahí el dilema; si es más noble sufrir en el ánimo los tiros y flechazos de la insultante fortuna o alzarse en armas contra un mar de agitaciones y enfrentándonos con ellas, acabarlas."

Shakespeare, "Hamlet"



Cuando en nuestra mente se unen los conceptos mujer y Ciencia, el resultado del binomio se perfila como la imagen de una galardonada con el Premio Nobel, o no, cuyo fin la convierte en mártir por la causa. Si echamos la vista atrás y buscamos mujeres eminentes en el universo científico, desde Hipatia de Alejandría (370-415, matemática, física y astrónoma) hasta Ellen Ochoa (fue directora de la Rama de Tecnología de Sistemas Inteligentes de la NASA, su última mision espacial ha sido en el 2002), pasando por la saga Curie (Madame Curie e hija, ambas Premio Nobel en Química, las dos murieron prematuramente de leucemia), nos damos cuenta de que son muy pocas las reseñas sobre féminas en la Historia de la Ciencia.

¿Es esa la realidad?

Eulalia Pérez Sedeño (Catedrática de Lógica y Filosofía de la Ciencia, Instituto de Filosofía del CSIC) nos presenta este hecho como un sesgo en la Historia. No hay que olvidar la subjetividad innata al individuo a la hora de plasmar hechos acaecidos en el pasado, además, tampoco se debe obviar que la gran mayoría de historiadores pertenecen al género masculino, y que las historiadoras de la Ciencia (Marie Boas, Martha Ornstein, entre otras) apenas prestan atención al papel representado por la mujer en esta disciplina. No obstante, podemos encontrarnos con gratas sorpresas provenientes del sexo opuesto, y no precisamente actuales. En 1674, el cartesiano François Poulloin nos recompensa con estas palabras: El éxito en la Ciencia requiere sólo de unos sentidos fiables combinados con un método adecuado, si las diferencias no van más allá de los órganos reproductores, todos (hombres y mujeres) tienen unos sentidos igualmente fiables. Desgraciadamente estas disertaciones caen en el olvido y, un par de siglos más tarde, Darwin (mente avanzada que logró tambalear los cimientos de la Ciencia, pero sorprendentemente retrógrado) nos presenta al hombre como un ente poseedor de una gran variabilidad lo que le permite alcanzar grandes logros intelectuales, mientras las mujeres, carentes de ese don, caen mayoritariamente en la mediocridad.

El papel de la mujer en la Ciencia (y en el resto de las facetas de la Historia, no nos engañemos) ha sido relegado al olvido, siendo en muchos casos ninguneadas y defenestradas por los propios compañeros (véanse ejemplos como el de Lise Meitner y Rosalind Franklin, quienes representaron papeles cruciales en el s. XX). Casos tan recientes...

A fecha de hoy, en los albores del s. XXI, ¿ha cambiado la situación? El lapso de tiempo transcurrido ha sido corto, pero los avances son cada vez más firmes. En 1998, la Dirección General de la Unión Europea creó un grupo de trabajo sobre la mujer y la Ciencia y elaboró el Informe ETAN, en él se decía que la infra-representación de la mujer amenaza los objetivos científicos de alcanzar la excelencia, además de ser un derroche y una injusticia. Entonces, ¿cuáles son los factores que están limitando la presencia femenina en las cumbres del saber? Inevitablemente nuestro subconsciente vuelve los ojos hacia la maternidad, transformando, así, el binomio en polinomio. Eulalia Pérez Sedeño, en un informe sobre la situación de la mujer en la ciencia y la tecnología, da un giro inesperado a las concepciones generales y afirma que no sólo las mujeres con pareja y descendencia producen igual que las solteras, sino que, además, las cotas más altas de producción se daban en los momentos de embarazos y en los posteriores al parto, desechando así la variable innata al sexo femenino. Sandra Harding (filósofa americana) proclama que sean cuales fueren los beneficios psicológicos, políticos o sociales que hayan obtenido los varones discriminando a las mujeres en el pasado, nunca está justificada la pérdida intelectual.

Está bastante claro, a mi entender, que, en la actualidad, la causa subyacente no es inherente a la biología de ambos sexos, ni la falta de capacidad para compaginar la vida laboral y familiar (titánica, ahora y siempre), ni la carencia de estudiantes del sexo femenino (las estadísticas son tajantes a este respecto, mostrando su preponderancia en la gran mayoría de las disciplinas científicas, y que pronto se verá traducida en un ensanchamiento del cuello de botella de los puestos de responsabilidad); la diferencia se encuentra en la opuesta esencia de nuestro ser, en la dispar valoración de los sexos de unos logros personales por encima de otros (Serdeño insiste en que las mujeres tienen más intereses y más diversos que los hombres, esto estaría relacionado con la búsqueda de la satisfacción personal no sólo a través de los logros profesionales), en la libertad de elección que parte del olvido del yo. La ecuación madre + científica + pareja + infinidad de facetas deja de ser igual a mujer. Es una reflexión importante que debemos tener en cuenta aquellas que ansiamos realizarnos en todos los aspectos posibles de la vida de una mujer plena.

Mientras trabajo en mi futuro, esperanzada, optimista y llena de energía, me uno al pensamiento del poeta estadounidense Oliver W. Holmes: "La Ciencia es un magnífico mobiliario para el piso superior de un hombre, siempre y cuando su sentido común esté en la planta baja".

Para los que deseéis saber más:

- Londa Shiebinger, ¿Tiene sexo la mente?: Las mujeres en los orígenes de la Ciencia. Editorial Cátedra.

- Eulalia Pérez Sedeño, Mujeres en la Historia de la Ciencia (www.prbb.org/quark/27/027060.htm)

- Cuaderno de Bitácora Estelar: Mujeres y Ciencia (weblogs.madrimasd.org/astrofisica/category/327.aspx)

Nº 1. Tira cómica y colaboradores

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Autor: Javier Miguel Sánchez